domingo, 29 de abril de 2012
viernes, 27 de abril de 2012
Pausa inefable.
Te esperé más de la cuenta. Te siento en cada sensación externa que sufre mi cuerpo, empiezas mis palabras con las notas musicales de tu voz y terminas la ruta de mi silencio con la espera de tu lengua. Es tan fácil recordarte, me divierto en el circuito de tus recuerdos, esos que habitan en mi memoria, que me hablan a espalda tuya y vivo junto a ti cada situación por otro momento, por un segundo por lo menos.
Los defectos que aún mantengo y los haces tuyos como la entrada de mi cuerpo, y no comprendo si es el amor que nos tenemos o la confianza inaudita de querernos cerca, todo el tiempo, en alma pura.
De repente tengo el lujo de pensar un poco más, a distancias múltiples estás ahí mirándome, contemplando esa parte mía que no quise prestar ni por encargo, pero contigo es tan necesario que en palabras ambiguas todo llega al mismo punto. Quererte ya no es proceso.
Dejas que derrita mi simpatía y el acorde perfecto de temerte, el miedo no es encuentro y en cada situación que tengo y en que apareces recatado en mi memoria vuelvo al poder de hacerlo todo. Sentirme como nunca, apropiarme de mi nombre, ser yo en toda profundidad... respirar sin dificultad.
Disculpa si no puedo serlo todo, si en ese mar de escombros que llevo cargado no puedo simular un poco de luz. Me haces sentir propia en tu nombre y en esa dificultad de pronunciar la palabra amor entiendes cada una de mis fallas, esa inexperiencia de nunca haber tenido nada. En ese punto en que te distingo y me deleito con el sonido de tu voz encuentro el lugar perfecto para no sentirme perfecta.
miércoles, 25 de abril de 2012
sábado, 21 de abril de 2012
Hacerme mierda el corazón se convirtió en una de mis más entretenidas manías, también en un juego con la creación del precipio. Volví, en eso no hay duda, pero no para hacer más liviana la caída... quizá en aquellas cosas perdidas encontré la razón para los por qué y los teoremas que solía crear en la cama mientras dormía.
viernes, 20 de abril de 2012
miércoles, 18 de abril de 2012
2339.
Te apareces por la mañana
te integras en medio de mi pecho
y ese cantar que suele cubrir tu boca
remece un par de músculos.
El deseo de encontrarte
y tu deseo de enfocar tus ojos en mi cuerpo
establecen uniones recíprocas
y me provocas
y te provoco
y volvemos a la misma historia.
Desmembrando tus palabras y el sonido que cubre
tu boca, he decidido morder tus decisiones
apropiarme de tu nombre
y en el momento justo
tenerte, entre mis brazos
perdiéndome, perdiéndote
perdiéndonos.
sábado, 14 de abril de 2012
No importó los pasos que no diste ni las miradas que no quisiste devolver. Hubiese inspirado un poco más de ternura y quizá, en ese extracto paralelo de universo que empezábamos a crear, te hubiese hecho sentir seguro en esa inseguridad de no poder vernos.
Inundada por esa exacta felicidad que provocas no me he ido ni por coincidencia ni por libertad. Inundada por todo lo que eres capaz de provocar me instauré en tu sonrisa como la mayor fuente de energía y tú...
Tú eres mi droga preferida.
Querida Vida:
Atravesé el túnel, el túnel de mi vida, ese obscuro pasadizo que empieza en mí y termina en mi otro yo. Volví a su búsqueda, no hubo salida y en esos días interminables sólo encontré otra razón para dejar de ser. Viví soñando, era una especie de manía que solía tener mi vida y de repente me desperté acurrucada en las sábanas de mal gusto. Me desperté en ese momento en que logras darte cuenta y no sólo cuenta, sino aceptar que muchas veces lo que deseaste no era lo que querías y menos lo que necesitabas. Ahí estuve yo, mirándola un par de veces por noche, instaurándome en los pasos que solía dar y no, no me la pude con tanto recuerdo, con tantas reglas ni con tan poco sentimiento. Te perdí hace años querida vida, y en el lugar que creí poder encontrarte... Seguías igual de desaparecida.
Me diste el mejor regalo de todos, pero me acostumbré a su manera distante de ser, no lo era todo por primera vez y me dolió, mucho más de lo que debes creer y aún así no fue suficiente. Discúlpame.
No me la pude, no me la pude porque realmente nunca quise eso y sí, no sé cuántas veces mencioné que soñaba con pisar su mismo suelo, con compartir el mismo techo, pero la costumbre me pasó la cuenta y no era lo mismo, no era lo que soñé. Nosotros no somos iguales, no somos lo que construimos hace años atrás.
Y ese recuerdo incesante de que hubo vida vivía en todos, menos en mí. No pude encontrarte, no pude tocarte, no pude sentirte. Sufrí. Caí, y me seguí equivocando, me partí en dos por no encontrarme y esa desalmada soledad no pertenecía a mi nombre y usted lo sabe. No me la pude, y no importaba el tiempo, ni los días, ni las palabras.
No le he contado a nadie la historia completa, es primera vez que todos mis secretos se guardan en uno y no soy capaz de hablar, ni de tragar, ni de escribir. Hay una parte de mí que siguió siendo la misma pequeña que alcanzó a conocer, volví a mis miedos por un segundo y me consumí. Disculpe mi debilidad, pero no pude participar más.
Hay una parte de mí, la más mía quizá, que entre toda esa soledad no hizo fuerte mi cuerpo, que aprendió a volar para mantenerse firme. Sí querida vida, nunca había sido tan irreal, pero por primera vez esa irrealidad no la creé yo. Solo pasó.
La de siempre y para siempre...
LiteraturaNegra
sábado, 31 de marzo de 2012
martes, 27 de marzo de 2012
jueves, 22 de marzo de 2012
Imagen.
Me entendiste una palabra, pronunciaste un error y me dibujé intensa en tu interior, algo cruda e indecente, poco señorita, así como me conoces. No hubo territorio, ni un poco de sequía y esa inundada mirada que tienes me observaba a los lejos, distante, cerca a mi otro yo.
Fue sólo una ignorancia, un espacio de tiempo perdido. Te busqué en mi imaginación un año, quizá más tiempo. Te busqué indirectamente diciendo tu nombre y no estabas, no sentías, no estabas. Acostumbrada al pesar de tu cuerpo, a la ilusión de tu alma ya no hubo teoría, no hubo desencanto, quedé atochada en tu incesante orgullo. Eran las cuatro de la tarde y no sabía donde vivías.
"Rayaste una sonrisa en mí" Te dije. No recuerdo haber pronunciado más palabras, no recuerdo siquiera haberte visto un día en mi cama. Hay tantos ayer, tantos hoy, no hay mañana. Quizá en ese mundo que construyo a tu lado no exista el espacio-tiempo. Sólo existimos los dos.
miércoles, 14 de marzo de 2012
sábado, 3 de marzo de 2012
Cinco estaciones.
Ese afán vulnerable que tengo de pertenencia me enreda en la historia que construimos y preparamos un millón de verbos para utilizar en razón de aciertos, nos desvelamos para pensar y aún así tenernos.
Imaginarte es pasatiempo, una pizca de felicidad que me llena y me hace seguir viviendo en mi locura afortunada de tenerte. Me provocas y no me tocas, todo se devuelve y marcha hacia ese universo que logramos pintar, mientras yo le escribo las instrucciones a nuestro amor, instrucciones que no seguimos porque le encontramos otro significado a la palabra amor.
Ese susurro de emociones y la compañía permanente de tu voz, tu presencia cálida en las noches y aunque no te abrazo, mis brazos siguen en los tuyos.
Se me pasan los días y sigo a tu lado... esperándonos.
Imaginarte es pasatiempo, una pizca de felicidad que me llena y me hace seguir viviendo en mi locura afortunada de tenerte. Me provocas y no me tocas, todo se devuelve y marcha hacia ese universo que logramos pintar, mientras yo le escribo las instrucciones a nuestro amor, instrucciones que no seguimos porque le encontramos otro significado a la palabra amor.
Ese susurro de emociones y la compañía permanente de tu voz, tu presencia cálida en las noches y aunque no te abrazo, mis brazos siguen en los tuyos.
Se me pasan los días y sigo a tu lado... esperándonos.
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