Encontré luces en pequeños destellos de paz. Me centré en la ilusión de las cantidades exactas de la soledad. Cuando creemos que todo es desierto, pero el desierto es tan bello que nuestra vida queda comparada en la nada... Ya no hay camino que recorra aquellos kilómetros.
Los metros no ayudan y la distancia crece. ¿A quién quiero engañar? Extrañarte es un defecto, uno que me agrada bastante.
Me dolió más de lo acordado la sonrisa aumentaba en debilidad ¿Qué tengo que hacer?
A tiempos ya no logro concebir y tú sigues allí.
No hay nada que ver mis ojos se cerraron mis oídos se taparon mi boca, no hay más cuentos.
¿Qué tengo que hacer? Si la mentira me gana y el dolor despierta acomodado en mi alma, si la locura se mantiene en estado de espera ya no hay valentía suficiente para seguirte.
Yo ya no puedo seguirte. Comprendí que despierta pienso mejor que a través del vidrio se ve con más facilidad.
A la puta madre con lo sencillo cada vez que despierto por alguna razón no te siento a mi lado.
2863.
jueves, 27 de enero de 2011
Me voy de casa por unos instantes. Espero el amanecer.
Hay ciertos recuerdos que ahora preferiría olvidar, pero no es lo debido. Si nos ponemos a contar hacia atrás nos daríamos cuenta que aquellas cosas que están antes hacen del ahora un lugar mejor. Y aunque deteste volver atrás solo por él, me alegro de estar como estoy.
La sabiduría nos llega cuando no nos sirve para nada dice Fito Paez, la verdad es que la sabiduría siempre está, pero nuestros instintos salen a la luz más temprano. Creo que los instintos son las cosas que realmente deseamos... y si deseo detestarle, ¿Por qué aún no puedo?
Porque realmente no lo deseo.
Y ahí está el problema Querida Vida; yo no le veo mal a todo el daño que ha causado, a todos los pensamientos que he gastado en él, a todas las verdades que prefirió ocultar, a todas las palabras que dijo porque sí. Porque sé que en el fondo yo sí confío en él, yo imagino que en algún momento él si será lo que me mostró que era. Pero son solo imaginaciones.
Y yo debería dejar de vivir de ellas.
Sí Querida Vida, todo se me hace tan extraño que no calculo nada, que el tiempo no borra, solo de a poco sana. Él es extraño, yo soy extraña, todo lo que hicimos fue extraño. No dudo que todo tiempo presente es mejor, porque realmente lo es. Solo quítame la importancia de verlo siempre acostado a mi lado, devuélveme mis filosofías. Porque como siempre, cada vez que algo me hiere... Estoy cambiando.
Las libélulas sonrieron, ¿A quién? A tu sonrisa, y me tienta. ¡Cuánto quisiera que me recordara! Pero no hay lugar a cuál ir pude oírle decir.
Me perdí. ¿De qué? De tu constelación llena de asteroides las estrellas bajaron aún no me encuentran. El silencio calló, mi manía idiota por concentrarte aquí falló a mitad de camino. ¿Hacia dónde caminas?
Te sonreí a kilómetros de distancia a millones de años de conocernos. ¡Sí! No te conozco.
y se me fueron todas las ganas de creer en ti.
¿De qué ganas me hablas? De aquellas que me pertenecieron aquellas que me soñaron aquellas que me consolaron aquellas, de ellas hablo. Tú no conoces nada tú perdiste todo.
No, disculpa...
Perder no era parte de tu vocabulario mas del mío vivía a diario.
Sí, te perdí...
¡Qué chistoso! Me asusta, me asusta volver me tientas a ti y yo no sé volver a caer.