Estoy en mi living con una de las luces prendida y mi MP4 cargando. El mouse de la notebook no me funciona y me volví loca por su culpa. Estoy sin chaleco e independiente del calor que dicen todos que hace siento frío, no molesto.
Tengo tres cuadros atrás mío, me niego a mirar, salen fotos mías, cuando chica, no me gustan, pues reflejan una felicidad media tarada.
Miro hacia las cortinas que tapan las ventanas, cuales me dan miedo, podría aparecer cualquier cosas, algo difícil en un departamento que no se ubica en el primer piso.
La cocina me tiene enferma, está completamente oscura y aunque la oscuridad no me aterra me da miedo que salga algo que me espante de repente, quizás solo me espante porque sale de un momento a otro, sin avisarme.
Estoy escribiendo, es lo único que amo por sobre todas las cosas hacer, creo que así entiendo mi vida, la del resto, la de quien sea.
Tengo conectado mi Messenger, pero, lo tengo inactivo, ya que estoy escribiendo y no tengo ganas de hablar con alguien, me gusta escribir aunque te suene autista.
Tengo 30 personas conectadas y a ninguna le hablo, pues, ganas me faltan.
Siento heladas mis manos, aunque quizás no lo estén y siento cansados mis pies.
Mi pensamiento se confunde solo, el hecho de escribir tanto me vuelve loca o quizás nací loca, no sé... son preguntas que quedan toda tu vida y no me dan ganas de responderlas tampoco.
Seguiré escribiendo, pero, cosas más coherentes que estas... o quizás más incoherentes o mejor, lo que en el momento salga.
Chao.-
No hay comentarios:
Publicar un comentario