martes 31 de enero de 2012

1661

Inducida por el frío invernal
caída en la inseguridad
refugié las sonrisas que me quitaron
envolví con papel tapiz la furia de mis males
y continué inducida por el frío invernal
que apiadas en mí.

Retumbas en mis oídos
liberas esa energía pura que necesito
me desfiguro y te construyo con mi cuerpo
desalojas tu silueta
te quedas dentro de mí
me siento idealizada
desalmada
inapropiada.

Caigo y disimulo
y vuelvo a renacer
te esmeras y me pierdes
dejo de respirar
me ahogo en ti
me sofocas, me hielas
me destruyes
me diviertes.

Inducida por la hostigosa sinceridad
grité a medida que te acercas
y te siento en existencia
me pierdo y te vuelvo a encontrar
me despiertas y no despierto
caigo y disimulo
mas me contraigo
y destruyo tu humanidad.

Me elevo y sin piedad
vuelvo a morir
la sangre que aún corre me refugia
refugia mi sonrisa malgastada
mi enorme telaraña
devuelvo el olor a cuerpo
el órgano vital de mantenerte
y te despiertas y no despierto
y te despiertas y me deseas.

Inducida por ti
evacuo el frontal de mi desorden
caigo y disimulo en toda tu notoriedad
me pierdo constantemente en tu cabello
y ahí, inducida por ti
despierto.

Caigo y te levantas
no te recuerdo
tú si me recuerdas
me enervas y desciendo
no te recuerdo
porque caigo y no me levantas
no eres mío
nunca lo fuiste
me pierdo en esa existencia propia de tus ojos
y esa razón inevitable
me despierta
y no te veo
no te veo
me destruyo
me divierto.