Cada quien tendrá su historia, la compartirá con quien quiera y soñará en el regazo de quien quiera estar allí para él/ella.
¿Cada cuánto debemos compartir tiempo?
Si lo descubrimos, si lo describimos, perdería toda la luz. Yo no querría estar allí para ver lo obvio, tú tampoco debería querer.
¿Quién soy yo para decirte qué hacer?
Nadie. No quiero encaminarte. Quiero mirarte.
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